Sobre su orientador
Maria Regina Patiño
Creo firmemente que la educación es una parte fundamental de la vida y una herramienta clave para construir el futuro. Soy una persona auténtica, competitiva y empática; me caracterizo por luchar por aquello que quiero y por buscar siempre hacerlo cada vez mejor. Mi pasión por la educación nació gracias a una maestra que marcó mi trayectoria, no solo por lo que me enseñó académicamente, sino por la huella que dejó en mí y por demostrarme que enseñar también significa dejar algo de nosotros en los demás.
Elegí Kumon porque su método representa una forma diferente de entender el aprendizaje. Me entusiasma la posibilidad de acompañar a cada alumno para que desarrolle autonomía, disciplina, concentración, perseverancia y confianza en sí mismo. Mi objetivo no es únicamente que un niño aprenda una materia, sino que adquiera habilidades de trabajo que pueda llevar consigo durante toda su vida.
Quiero que Kumon Chavarría sea un centro cercano, acogedor y respetuoso, donde podamos conocer a nuestros alumnos y sus familias, acompañar sus procesos y reconocer cada uno de sus esfuerzos y avances. Creo que cada niño tiene un ritmo diferente y que ese ritmo no define su capacidad ni su valor. Por eso, cuando un alumno enfrenta dificultades, mi intención es ayudarlo a descubrir que puede equivocarse, aprender de sus errores y seguir avanzando.
También considero que la tecnología puede ser una gran aliada de la educación. Vivimos en una época en la que, utilizada de manera adecuada, puede abrir nuevas posibilidades para aprender y complementar el desarrollo de nuestros alumnos.
Como orientadora, mi compromiso es trabajar con objetividad, dedicación y empatía, poniendo atención en las necesidades particulares de cada estudiante y buscando siempre que pueda convertirse poco a poco en una persona más independiente y segura de sí misma.
No busco formar alumnos que sepan hacerlo todo; busco formar alumnos que sepan cómo seguir adelante cuando algo se vuelve difícil.